Comunidad Escolapia

Escolapias en Cabra. La Congregación Escolapia compra el antiguo Castillo de los Condes de Cabra el 19 de mayo de 1899 con la intención de fundar un nuevo Colegio. La llegada de la primera comunidad de Escolapias a Cabra se produce, ¡bendita casualidad!, el 1 de octubre de 1899, fecha en que se cumplían cien años del nacimiento y bautismo de Santa Paula Montal. El Colegio es inaugurado de manera oficial el 26 de noviembre de 1899, víspera de la festividad de San José de Calasanz del que el Centro tomó su nombre, mediante la celebración de una Misa solemne en la Capilla oficiada por el Arcipreste D. Antonio Pérez Mora. La primera Reverenda Madre Superiora de la Congregación fue Sor Antonia Jordá. Desde aquel día, hace más de un siglo, las Escolapias desarrollan de modo ininterrumpido su labor formativa y educativa en nuestra localidad, de la que generaciones de egabrenses se han beneficiado.


San José de Calasanz. Pedagogo y fundador de las Escuelas Pías (Peralta de la Sal, Huesca, 1556 – Roma, 1648). Estudió Humanidades, Filosofía, Jurisprudencia y Teología en las Universidades de Lérida, Valencia y Alcalá, ordenándote sacerdote en 1583 y trasladándose a Roma en 1592, donde fundó en 1597 la Congregación Paulina de Nuestra Señora de las Escuelas Pías, que fue aprobada por Paulo V en 1617.

Intuyó, que el único problema clave de toda cuestión sociológica es la educación, no lo material o técnico. Tuvo esta intuición durante su estancia en Roma, donde se consagró a enseñar a los niños pobres y, a partir de entonces, dedicó sus esfuerzos a la enseñanza primaria que propugnó fuera gratuita y obligatoria. Al fundador de la Orden debemos su lema “piedad y letras”, resumen del espíritu calasancio.

Santa Paula Montal. Nace en Arenys de Mar (Barcelona), 11 de octubre de 1799 y muere en Olesa de Montserrat (Barcelona), el 26 de febrero de 1889. el eje cronológico de su vida puede dividirse en tres partes: el primer tercio de su vida que pasa en su pueblo (1799-1829); el segundo (1829-1859), la de mayor actividad, cuando funda la Congregación; da forma, estructura y expansión a la misma; realiza, personalmente, siete fundaciones; ejerce como Maestra de novicias, transmitiendo su espíritu a las primeras religiosas formadas por ella misma. El último tercio (1859-1889), etapa más densa espiritualmente; superiora y directora del Colegio hasta 1883, nunca dejó de asistir a las clases y atender a las niñas. A su muerte dejó una labor extraordinaria de cultura y santidad, valorada con agradecimiento por la población hasta nuestros días.

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